...Un reloj de arena, un ruido escandaloso al final de un pasillo, palabras mudas de un pequeño infante, la luna dorada alumbrando mi sendero, un frió abrazador, las constelaciones siguiéndome a donde fuera, un animal que camina a mi lado en busca de cariño, personas que pasan a mi lado sin notar existencia alguna, un vago llevado por el amor, cinco pasos hasta su puerta y el arrepentimiento de toda una vida,un beso sin mancha, una palabra sin rostro, un abrazo sin calor, una mirada a la nada, como un muerto viviente, como uno mas de aquellos perdidos del tiempo, sin rumbo, sin alguien, sin ella, sin un nosotros...
La mirada triste de un ser que no comprende que ha pasado, lagrimas brotan sin conocer el porque, el motivo hace que sude frió, pupilas dilatadas, abrigo inexistente, un compás que ensordece, una canción que trata de alentar.
Estoy perdido, comenzando que no se donde me encuentro, un ciego siente mi presencia, yo capto sus movimientos, no conoce mi pasado, pero predice mi futuro. Es algo extraño, sin drogas pasadas, sin alcohol silencioso, sin manchas de dolor carnal, simplemente con un gran dolor en el alma y en el corazón.
Algo recorre mi cuerpo, una angustia de inexplicable procedencia, unas ansias inoportunas.
En fin todo por ahora parece una pesadilla....
Jorge E. Carmona